Desde que tengo uso de razón recuerdo que me volvía loco intentando comprender qué era eso que salía del antiguo equipo de música de mis padres, esa masa sonora conocida como música me perturbaba desde muy pequeñín. A los 7 años me tiraba todo el día tocando en mi flamante Casio Pt1 todas aquellas melodías que me seducían por aquel entonces, como el Oh Susana, el Himno de la Alegría o la canción de los Pitufos.

Pero no fue hasta los 9 años cuando logré que mis padres me apuntaran a clases de teclado. Los siguientes 4 años los pasé estudiando en la academia más mala que jamás he conocido (desgraciadamente hay muchas así).

A los 11 años comencé a estudiar guitarra española con el Maestro José Perea, en un grupo de guitarras y laúdes en el cual tocábamos canciones como "Clavelitos", "Estas son las mañanitas", y demás éxitos para tunas.

A los 13 años entré a estudiar teclado en la escuela municipal de Fuenlabrada. Esta escuela era gratis si te metías en la banda municipal, así que allí entré; lo malo es que me colgaron una pedazo de tuba,instrumento que no me gustaba nada. Aguanté un año estudiando ese ruidoso gran armatoste, hasta que me fui de aquella escuela; no aguantaba la presión de mis profesores, que intentaban convencerme de que tocara ese bicho.

No fue hasta los 13 años cuando de repente escuché un grupo heavy, no salía de mi asombro al descubrir lo que se podía hacer con una guitarra, Dios mío!!!!! Steve Vai, Yngwie Malmsteen, Slash, AHHHHH!!!! No tardé en abandonar mi vieja guitarra española y las canciones de la tuna para sustituirla por mi imitación Stratocaster y los temas de Metallica.

Entre los 14 y los 15 años me tiraba absolutamente todo el día tocando la guitarra, aprendía yo solo con libros, métodos y partituras de mis bandas favoritas del momento. Recuerdo que cierto día me compré las partituras del Marching Out de Yngwie, y el típico colega mas mayor que tú, que lleva tocando más tiempo, no paraba de reírse de mí: pero, ¡donde vas con eso! ¿Tú e crees que vas a poder tocarlo?, ja, ja!; un año entero me costó, día a día tocando el mismo solo (el de "I'll see the light tonight"). Fui el tío más cabezón de la Tierra, lo tuve que tocar miles de veces, cada vez más rápido, pero lo conseguí, y así pude callar la boca al tipo aquel, que no salía de su asombro cuando me vió tocarlo.

A los 15 años, empecé a tocar con mi primera banda, los "Skualidur", allí estaba el Bronka (que después fue guitarra de Ángeles del Infierno, y actualmente de Infernoise), el Keko (hermano del actual Batería de Ángeles del Infierno, baterista del grupo de pop La Sonrisa de Julia, y del grupo de metal Infernoise), y el Jalipollas. Lo pasábamos muy bien, nos creíamos los Guns'n'Roses, éramos los amos del mundo!.

Fue por esa época cuando entablé amistad con mi vecino del tercero, era más heavy que el trueno; se hacia llamar Leo "la bestia" (os suena?), que por aquella época sólo tenía 13 años y se tiraba todo el día hablándome de grupos y discos heavys, me volvía loco, yo no tenía ni idea de heavy, yo solo sabía de guitarras; yo entré en el mundo del Metal por cómo tocaban los guitarristas. Leo se subía los sábados por la mañana a mi casa a cantar canciones de Metal, acompañado por mi imitación de Les Paul (mi guitarra actual, con la que grabé Primer Acto). La verdad es que Leo ya lo hacía bastante bien. Poco tiempo después, junto a otros amigos del barrio, Javi (el actual bajista de Cuatro Gatos), José (actual batería de Hamelin) y más tarde cuando José nos abandonó, Patricio Babasasa en la batería, decidímos crear "Krysálida", una banda que guardaba ciertos paralelismos con Stravaganzza. A pesar de nuestra corta edad, hacíamos una música muy elaborada, con toques oscuros y sinfónicos; no era una música demasiado convencional, tal vez fuera esa la razón de que no nos fuera muy bien, fuimos yo creo que incomprendidos.

Cuatro años después, Krysálida desapareció y con ella mi pasión por la guitarra. En los siguientes cinco años apenas cogí mi, hasta ese momento, tan imprescindible instrumento. Se inició otra etapa en mi vida. Retomé mis estudios de teclados pero esta vez con el piano; empecé a profundizar en el estudio de la armonía y la orquestación (que tanto me fascina). Estudié piano y armonía unos años en una escuela de Jazz y más adelante me pasé al mundo de la música clásica estudiando en distintos conservatorios piano y composición. Además, me formé como técnico de sonido.

En los siguientes años realicé un montón de trabajos distintos como músico o como técnico de sonido a la vez que continuaba estudiando. Como técnico he hecho la postproducción de sonido de series de TVE1 y Antena 3, he sonorizado cientos de conciertos y eventos y realizado decenas de grabaciones musicales. Como músico he trabajado dos años en TVE1, he compuesto y he hecho arreglos para Radio, TV, producciones multimedia, he compuesto la música para un largometraje O.F.N.I. de José Semprum, he compuesto la música para más de 15 juegos de ordenador, he sido arreglista y orquestador en varios discos (Mago de Oz, Ebony Ark, etc), y he tocado como profesional en diversas ocasiones. He sido profesor de solfeo, armonía, piano, guitarra y sonido. Además, he participado en otros proyectos musicales de estilos diversos que van desde el Jazz, Latin Jazz o Latin House hasta proyectos góticos como "Ecléctika". También he tocado en musicales, como el de Jesucristo Superstar junto a Patricio Babasasa. Actualmente estoy desarrollando una empresa de creación musical: MagicaMusic.

EcléctiKa es el proyecto musical personal que llevé a cabo en una época de mi vida en la que la soledad y la desesperación se hicieron dueñas de mi. Mantiene una gran similitud con Stravaganzza, con la diferencia de que Ecléctika era aún más oscura, decadente y algo más electrónica. En esa época compuse temas como Lágrimas de Sangre, Diosa del Infierno Azul o Miedo en el Alma, temas que después retomaría Stravaganzza. En Ecléctika, además de tocar diversos instrumentos, fuí el vocalista, pero un problema en la garganta me impidió poder seguir cantando. Algún día lo retomaré....

Inmediatamente después me junté con Leo y Edu (otro amigo del alma) y empezamos a darle forma a lo que después se convertiría en Stravaganzza, pero eso es otra historia...